El complejo consta de tres edificios de diez plantas que albergarán un total de 117 apartamentos —cada uno con tres dormitorios y dos baños—, además de garaje subterráneo y trastero. Los apartamentos cuentan con balcones que ofrecen vistas al esplendor tanto del Mar Menor como del mar Mediterráneo.
Con aproximadamente 118 m² construidos y 25 m² de terraza por apartamento, Miami Towers presenta una propuesta residencial exclusiva cuya finalización está prevista para 2025. En los bloques 1 y 2, los apartamentos de la planta baja cuentan con jardín privado, piscina de 20 m² y acceso directo al paseo marítimo. Por su parte, los áticos del bloque 3 disponen de piscinas poco profundas en la azotea.
Estos apartamentos se clasifican como alojamiento turístico, diseñados para el alquiler vacacional más que para una residencia permanente. El objetivo es ofrecer un refugio de lujo para los veraneantes, ya sea para estancias prolongadas o escapadas puntuales. Gracias a la dedicación de la recepción y la oficina de gestión, la organización de los alquileres resulta sumamente sencilla.
Cada propiedad se entrega lista para usar («llave en mano»): no solo cuenta con electrodomésticos y aire acondicionado, sino que está totalmente amueblada y decorada, preparada para disfrutarla de inmediato y obtener una rentabilidad lucrativa mediante el alquiler.
El complejo destaca por su amplia gama de servicios exclusivos para los residentes, que incluye recepción, club de playa y tres zonas de piscina: una piscina infinita, una infantil y una climatizada. En definitiva, todo lo que los viajeros más exigentes puedan necesitar para disfrutar plenamente de sus vacaciones.
Para las familias, el servicio de cuidado infantil garantiza que todos —adultos y niños— disfruten de la mejor experiencia durante sus vacaciones. El complejo cuenta con amplias zonas comunes equipadas con tumbonas para el descanso y exuberantes jardines tropicales que ofrecen acceso directo a la playa. Además, dispone de gimnasio, spa, aparcamiento subterráneo y servicio de mantenimiento, lo que convierte el alquiler vacacional en una opción segura tanto para el propietario como para el inquilino.
La empresa se encargará de la gestión de reservas, el control de entradas y salidas en las fechas acordadas (a través de una recepción con horario ampliado), la entrega y recogida de llaves, el mantenimiento y la gestión de incidencias, la reparación de averías y desperfectos —incluida la sustitución inmediata de mobiliario o equipamiento dañado—, así como de la limpieza profesional, lavandería, cambio de ropa de cama y reposición de artículos de aseo.
Las modernas especificaciones incluyen sistema de domótica, persianas eléctricas, zona de almacenamiento para bicicletas, accesibilidad para personas con movilidad reducida, mobiliario completo, cocina totalmente equipada (con horno, lavavajillas, campana extractora y vinoteca), aire acondicionado centralizado (frío/calor), calefacción eléctrica, termo eléctrico, urbanización cerrada, servicio de conserjería, seguridad 24 horas y pérgola bioclimática en la terraza para crear una zona de comedor al aire libre.
Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI): pendiente de confirmar; cuota de comunidad: 425 €/mes; tasa de basura: 150 €/año.
Históricamente, La Manga era una lengua de arena natural con dunas y vegetación, deshabitada hasta la década de 1960, momento en que el desarrollo turístico la transformó en un importante destino vacacional y turístico. Su nombre, “La Manga”, hace referencia a su forma estrecha y alargada. Hoy en día, es conocida por sus playas, los deportes acuáticos y su proximidad a localidades como Cabo de Palos, Cartagena y San Javier.
La ubicación permite acceder a pie a todos los servicios. Situada a solo 30 minutos del aeropuerto de Murcia-Corvera y a 70 minutos de la ciudad y el aeropuerto de Alicante, es un lugar perfecto tanto para escapadas de fin de semana como para vacaciones más largas. Además, cuenta con conexión ferroviaria a ciudades como Cartagena, Madrid y Barcelona.